Entre musas y bots
Educación en la encrucijada del cambio
"El porvenir es incierto, pero esta incertidumbre está en el núcleo mismo de la creatividad humana."
Ilya Prigogine
Imágen creada con Midjourney (prompts: draw the 9 muses at the service of the education between the new education based on technology and the fundamental cores of education make it between classic and modern)
Por: Liliana Castillo
En el siempre cambiante paisaje de la educación, se está llevando a cabo una sutil danza, un equilibrio entre abrazar el cambio y preservar los valores atemporales que sustentan un aprendizaje eficaz. Las palabras del físico Ilya Prigogine, abanderado de la teoría de la complejidad, nos recuerdan que la incertidumbre no obstaculiza el progreso, sino que alimenta la creatividad. A medida que la educación navega en la era digital, el reto reside en no solo adoptar las nuevas tecnologías, sino también entrelazarlas con los principios que han moldeado la educación. ¿Cuáles son inmutables? ¿Cuáles deben modificarse? ¿Y cuáles deben transformarse para prevalecer?
En el reporte "Teaching in a Digital Age – Second Edition: Guidelines for designing teaching and learning" especialmente en su primer capítulo (Fundamental change of education), se explora esta intrincada relación. Si bien se reconocen los valores y actividades duraderos de la enseñanza, como la generación y divulgación del conocimiento, se profundiza en la urgente necesidad de dotar a los estudiantes con habilidades esenciales para encontrar su lugar en un mundo laboral cada vez más influenciado por la tecnología.
Un aspecto crucial de esta exploración es considerar las habilidades que los educadores están cultivando en sus estudiantes, habilidades que van más allá de la simple transmisión de conocimientos. Habilidades para la "sociedad basada en el conocimiento". La demanda laboral ahora exige empleados con la capacidad de aprender de manera independiente, trabajar en equipo, ser flexibles, pensar críticamente y ser digitalmente alfabetizados. ¿Podrían estas habilidades convertirse en los nuevos pilares fundamentales de los currículos del siglo XXI? ¿Es viable permitir que las necesidades laborales configuran los cimientos de la educación desde la básica hasta la universitaria, midiendo el éxito en términos de la empleabilidad de los graduados?
Esto plantea una pregunta crucial: ¿Qué aspectos de los métodos de enseñanza y las instituciones deben permanecer inalterados, y cuáles deben evolucionar? Resulta evidente que es esencial reexaminar las estrategias de enseñanza y aprendizaje. Aunque la tecnología puede elevar la educación, su integración debe ser cuidadosa para que sirva de base al conocimiento del tema. El papel del educador evoluciona de mero transmisor de información a guía que fomenta el cuestionamiento, la exploración de ideas y el pensamiento crítico.
La educación se enfrenta a la creciente influencia de la tecnología, bien lo resalta el texto "Exploring new forms of teaching, learning and assessment, to guide educators and policy makers." el cual destaca el potencial de las herramientas de inteligencia artificial (IA) en la reconfiguración de los enfoques pedagógicos. Las herramientas de IA, incluidos los generadores de contenido y las aplicaciones centradas en el procesamiento de lenguaje natural, como chatbots y asistentes, prometen ser tutores personales, compañeros de estudio, entrenadores colaborativos y plataformas de apoyo individualizado. No obstante, su implementación plantea preocupaciones sobre sesgos, imprecisiones y cuestiones éticas. Además, al tratarse de herramientas ampliamente adoptadas, se requiere formación en su uso efectivo y consideraciones éticas. ¿Y quién está a cargo de esta monumental tarea? Parece que la respuesta recae en los docentes, quienes deben capacitarse antes que sus estudiantes y disfrutar con ellos el proceso de co-aprendizaje.
Otro frente de cambio es el metaverso educativo, donde los avatares interactúan en entornos virtuales, revolucionando la colaboración y las experiencias de aprendizaje inmersivas. Al mismo tiempo, la pedagogía multimodal amplía los horizontes de la enseñanza al reconocer distintos modos de comunicación, desde palabras hasta imágenes, gestos hasta sonidos, desafiando la primacía de la práctica basada en el texto.
Aunque la IA abre puertas a la innovación, plantea el desafío de mantener la autenticidad y la equidad. En este contexto, el "Aprendizaje Basado en Desafíos" (Challenge Based Learning por sus siglas en inglés) presenta una estrategia sólida. Este enfoque se centra en abordar desafíos alcanzables, guiando a los estudiantes a través de la investigación y apoderándose para implementar soluciones basadas en evidencia. Según Kukulska-Hulme (2023) al fomentar el aprendizaje experiencial, la participación activa y la autenticidad,se lograría un efectivo entrelazamiento de la tecnología con la aplicación práctica.
Me gustaría dirigir mi atención hacia un aspecto que me ha llamado poderosamente la atención en ambas lecturas, la falta de protagonismo de las ciencias sociales en los procesos transformadores de la educación en todos sus niveles. ¿Se debe esto a la baja demanda de empleos en estas áreas? ¿O es simplemente porque aún prevalece una jerarquía de orígen decimonónico de las STEM (acrónimo de los términos en inglés Science, Technology, Engineering and Mathematics) sobre las humanidades? Enfoques metodológicos como la pedagogía multimodal, el aprendizaje basado en desafíos, el metaverso y herramientas como los chatbots y generadores de imágenes y sonidos brindan oportunidades para explorar la historia, la sociología, la filosofía o la literatura desde una perspectiva inmersiva, simulada y provocadora, en la cual pasado y presente se entrelazan de manera significativa, reflejando las historias y preocupaciones de los estudiantes y su comunidades.
Volviendo al punto presentado en la introducción, sobre qué es negociable y qué valores fundamentales se deben mantener en la enseñanza, y conectándolo con el aspecto del "olvido" consciente de las ciencias sociales y humanidades en esta transformación impulsada por la tecnología, me pregunto si deberíamos considerar lo no negociable desde una perspectiva analógica y casi “arqueológica”. Aquello que es perdurable pero aún adaptable puede encontrarse en las "nueve musas" de la mitología griega, las hijas de Zeus y la deidad de la memoria, Mnemosyne. Por ejemplo, Clío, la musa de la historia, podría vincularse con la importancia de comprender el pasado para extraer lecciones y tomar decisiones informadas en el presente y futuro. Erato, la musa de la poesía lírica, con las habilidades comunicativas y expresivas en la educación. Euterpe, musa de la música, puede resaltar la importancia de esta en el desarrollo cognitivo y emocional de los estudiantes. Melpómene, musa de la tragedia, podría metafóricamente apuntar a que el fracaso y los desafíos son oportunidades valiosas de aprendizaje y fortaleza (habilidad especialmente funcional en los contextos latinoamericanos). Polimnia, musa de la poesía sagrada, con el desarrollo de habilidades de comunicación persuasiva y el arte de presentar ideas de manera efectiva en público, pedir y recibir feedback- en términos actuales. Talía, la musa de la comedia, podría enlazarse con el uso del humor y la creatividad en el proceso de enseñanza-aprendizaje, mejorando la retención del conocimiento. Terpsícore, musa de la danza, con la importancia del movimiento y la actividad física en la educación. Mientras que Urania, musa de la astronomía, destacaría la curiosidad científica y el estudio de las ciencias, fomentando el pensamiento crítico y la resolución de problemas.
En esta narrativa de cambio y continuidad, el objetivo sigue siendo constante: nutrir a los estudiantes y docentes que posean no solo conocimientos, sino también adaptabilidad, y pasión por el aprendizaje continuo (autónomo o colaborativo). A medida que la educación navega por el camino entre la tradición y la innovación, es en la preservación de sus valores fundamentales, casi divinos, donde hallará el equilibrio necesario para forjar futuros más provocadores y descentralizados.
💡Bibliografía:
Bates, A. T. (2019). Teaching in a Digital Age – Second Edition: Guidelines for designing teaching and learning.
Kukulska-Hulme, A., Bossu, C., Charitonos, K., Coughlan, T., Deacon, A., Deane, N., et al. (2023). Exploring new forms of teaching, learning and assessment, to guide educators and policymakers.
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